Comodoro Rivadavia - Chubut Argentina
"Capital del Viento"

Efemérides

Día del Artista Plástico Argentino, Hombre mira hacia arriba
 


Manuelita Rosas, por Prilidiano Pueyrredón.

  • Más videos y fotos: GonBal.

  • Prilidiano Pueyrredón era hombre de mirar hacia arriba y hacia adelante; se dejaba seducir por la inmensidad y por el árbol. Por esa curiosidad trágica argentina de considerar más valiosos los días de los fallecimientos que los días de los nacimientos -¿culto a la muerte?-, es la efeméride Día del Artista Plástico Argentino el 3 de noviembre y no el 24 de enero, de su salida del vientre de la patricia porteña María Calixta Tellechea y Caviedes, en 1823.

    Prilidiano era hijo de Juan Martín de Pueyrredón, ex Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, masón y amigo de José de San Martín.
    En 1835 la familia Pueyrredón se mudó a Europa. Juan Martín se dedicaba al comercio del cuero argentino.
    Entre 1841 y 1843 residió en Río de Janeiro, por entonces capital federal de Brasil, donde tomó contacto con la Academia y con artistas locales. El motivo fue la ruptura de relaciones entre Francia y la Confederación, de Juan Manuel de Rosas, ante la negativa de éste a otorgar privilegios comerciales a los buques galos —que no se resolvería hasta la batalla de la Vuelta de Obligado—.

    De regreso a Francia asistió a la École Polytechnique, y obtuvo el título de arquitecto.
    En 1849 retornó a Ciudad de Buenos Aires -la familia trajo a Juan Martín para morir en su tierra- y fue elegido para pintar un retrato de Manuela Robustiana Ortiz de Rozas, más conocida como Manuelita. La pose y el atuendo de la modelo fueron pautados por una comisión 'ad hoc' pero el trabajo le abrió el mercado local. En 1854, ya sin Rosas en escena, él se estableció y desarrolló una vasta tarea como urbanista y arquitecto.
     


    El estilo

    Prilidiano Pueyrredón supo reproducir la Argentina, por esa afición terca y persistente que lo empujaba a mirar hacia arriba. A su diestra la tierra llana y sus elevaciones se ofrecían generosas, formosas (llenas de forma), y a él no le temblaba el pincel para reproducirla, le vibraba el alma. Dicen que fue Pueyrredón quien, a la vuelta de un viaje a París, inició en la Argentina la práctica de colocar árboles en la ciudad para alegrar la vida de la gente.

    Además de pintor, él era arquitecto, y asumió la iniciativa de plantar en lo que es hoy la Plaza de Mayo 300 paraísos, que inundaron las calles de perfume y color. Ese culto a la naturaleza aparece también en sus pinturas campestres.
    En 'Un alto en el campo', el protagonista es el ombú. Para el solitario gaucho que recorre a caballo la vasta llanura, el ombú es oasis, señal de presencia humana. Peones, capataces y patrones se reúnen a su alrededor en armonía. Es una mirada romántica, un campo ideal, que el formato apaisado de la tela acentúa. Puesto a elegir, Pueyrredón optó por una tela horizontal que le permitió 2 innovaciones:

    • Pintar varias escenas en simultáneo.
    • Sugerir un paisaje infinito.

    En pintura, se interesó en diversos géneros. Sus escenas campestres no solo dan cuenta del paisaje de la pampa, enfatizado por el formato apaisado, sino que le sirven para construir una narración que incorpora a los habitantes del campo, sus actividades y sus momentos de ocio. En las escenas urbanas, la presencia de la diversidad racial contrasta con la homogeneidad propuesta en las escenas. Fue el primer pintor de desnudos femeninos en Buenos Aires, de los cuales, 'La siesta' y 'El baño', se conservan en el Museo Nacional de Bellas Artes.

    Trabajó en las obras de restauración y ampliación de varios monumentos, entre ellos la capilla de la Recoleta, la Pirámide de la Plaza de Mayo y la Casa Rosada; como urbanista, diseñó la Plaza de la Victoria y el puente del barrio de Barracas.
    Fue autor de los planos para la mansión que Miguel de Azcuénaga levantó en Olivos, más tarde obsequiada al gobierno federal como residencia para el Presidente de la Nación, hoy denominada Quinta de Olivos.
    Abordó también la temática arrabalera y gauchesca, plasmándola de acuerdo a la doctrina romántica que había adquirido en Europa.
     


    10 artistas plásticos

    • Luis Felipe Noé.
      Del grupo de artistas que rompió con la tradición de la pintura nacional, dando inicio, en 1961, a la Nueva Figuración argentina. Su pintura es salvaje, barroca y superabundante. Tiene por tema el caos, como principio fundacional del lenguaje de la pintura y de la reflexión latinoamericana.

    • Florencio Molina Campos (1891–1959).
      Cuando por la guerra no entraba al país el papel canson que utilizaba, pintó sobre cajas de ravioles. En sus obras se plantearon diversas controversias con otros artistas de la época, por los horizontes, que él pintaba muy bajos, o porque en algunos dibujos mostraba a los caballos con las cuatro patas en el aire.

    • Marta Minujin.
      Emergente del Di Tella, en los años '70, su obra se enfoca en los iconos populares y el consumo, con trabajos participativos como Obelisco acostado (I Bienal de San Pablo, 1978) y Carlos Gardel de fuego (Medellín, 1981).

    • Emilio Pettoruti (1892–1971).
      Participó del futurismo, cubismo, abstracción pero sin plegarse jamás a una visión en común.

    • Carlos Alonso.
      Siempre entre subjetividad y racionalidad, caos vs. orden, placer vs. disciplina. Ha ilustrado, entre otras obras literarias, La Divina Comedia, El Juguete Rabioso, Don Quijote de la Mancha y Martín Fierro.

    • Antonio Berni (1905–1981).
      Pintor, grabador, dibujante, muralista, ilustrador y creador de objetos e instalaciones. La desocupación, la pobreza, el comienzo del nazismo y el fascismo, así como la Guerra Civil Española, protagonizaron cuadros de Berni.

    • Xul Solar (1887 – 1963).
      Buscador de la armonía universal creó un idioma universal denominado panlengua. Sus invenciones se relacionaron con los principios de la astrología a la que dedica gran parte de su vida. Se le atribuyó dominar 20 idiomas.

    • Benito Quinquela Martín (1890–1977).
      Pintor de escenas portuarias, fundador de “La Peña”, centro de reunión de artistas plásticos y escritores, él donó al Estado los predios para la construcción de la Escuela-Museo Pedro de Mendoz, Escuela de Artes Gráficas Armada Argentina, Teatro de la Ribera, e Instituto Odontológico Infantil. Fue el inventor de la calle «Caminito».

    • Antonio Seguí.
      Etiquetado como Informalista y como Surrealista, sus piezas satíricas u humorísticas de la sociedad, representada a través de grotescos personajes que pueblan lo cotidiano, fueron muy singulares.

    • Juan Carlos Castagnino (1908 – 1972).
      Se enfocó en el paisaje marítimo de su ciudad natal, la interpretación lírica del suburbio bonaerense y los humildes personajes del campo y la ciudad.

     


    Créditos:


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    «Muestra de Fabiola Marina Castro -2011-» : 00:53
    Estas son algunas obras de Fabiola Marina Castro.
    Fabiola es artista visual. Nació en Comodoro Rivadavia. Se inició en la pintura a los 15 años al ingresar al Magisterio en Artes Visuales (Terciario) mientras cursaba sus estudios secundarios en el Instituto María Auxiliadora.
    En 1989 egresó con el título de Maestra en Artes Visuales de la Escuela Superior de Arte 806. En 1992 culminó el Profesorado Superior de Plástica con especialidad en Pintura en dicha escuela. 08 de Abril de 2011.
    Comodoro Rivadavia, Chubut, Argentina.
    http://www.gonbal.com.ar


       
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