Comodoro Rivadavia - Chubut Argentina
"Capital del Viento"

Historia

Memoria en peligro
 


Sus ocho pisos fueron levantados en Alem 246, a principios del siglo pasado, para que funcionara el ex Banco Alemán y no un archivo.

Un decreto firmado en 1503 por la reina española Juana la Loca quizá sea el documento mejor guardado del Archivo General de la Nación (AGN).

El original —con instrucciones sobre la colonización del Alto Perú— fue a parar a la caja fuerte del director Miguel Unamuno, pero otros papeles muy valiosos para la memoria histórica argentina sufren los avatares de un edificio húmedo y polvoriento, atacados por insectos y temperaturas dañinas.

Sus ocho pisos fueron levantados en Alem 246, a principios del siglo pasado, para que funcionara el ex Banco Alemán y no un archivo.

Allí —alertan historiadores consultados por Clarín— corren peligro documentos del Virreinato, de luchas por la Independencia y de la formación de la Argentina como país.

En la inundación provocada por la rotura de un caño en febrero pasado, por ejemplo, lograron ser salvados periódicos como La Gaceta Mercantil, La Aurora Nacional y otros de la época de Rosas, impresos en Montevideo por exiliados. Pero muchos otros ejemplares de esas mismas publicaciones se perdieron para siempre.

Pero los defectos del edificio no son las únicas amenazas para los documentos. Los escasos empleados deben luchar también contra los robos. Como el que descubrió el historiador Ismael Pozzi Albornoz cuando hojeaba textos de la invasión inglesa de 1806.

"Faltaba la hoja con la lista de los que juraron lealtad al reino británico —dijo—. También encontré documentos cortados con hojas de afeitar, robados al parecer por coleccionistas de firmas. Faltan las de muchos próceres, como Belgrano y Rosas", contó.

El investigador Ignacio Anzoátegui, de la Universidad Católica Argentina, visitó la semana pasada el Archivo con la meta de tomar fotos digitales de todos los documentos.

"Hay que apurarse", dice mientras sostiene una hoja de 1722, firmada en La Rioja por doña Lorenza de Arce, que masticaron los insectos y la dejaron hecha un colador. Unamuno aseguró que eso ya no ocurre porque "ahora se fumigan cada 15 días todos los pisos".

Las estanterías con material escrito suman 12 kilómetros, y se almacenan 1.200 horas de filmación y 1.854 voces grabadas.

Entre otros documentos, figuran las actas de la Independencia, el reparto de indios hecho por Juan de Garay y la testamentaria y expediente sucesorio de José de San Martín.

En cuanto a los materiales fotográficos, sólo se puede consultar alrededor de la mitad de los dos millones de copias guardadas en papel, negativos, acetato y placas de vidrio. ¿El motivo? El deterioro y la falta de clasificación.

En el depósito —sin acceso al público— se acumulan unas 700 mil fotografías de los diarios Crítica y Noticias Gráficas, pioneros del fotoperiodismo, que cubren más de medio siglo entre 1913 y 1964.

En el mismo sótano, lejos de los investigadores, están unas 70 mil fotos tomadas por el aparato de prensa peronista dirigido por Raúl Apold desde 1946.

El historiador fotográfico Luis Priamo dijo que "la mitad de esos negativos de acetato están perdidos o por perderse. Este archivo fue, junto con Sucesos Argentinos en cine, el origen del imaginario visual del peronismo, y no está a disposición de los investigadores, no está clasificado".

Además, queda mucho por hacer para guardar imágenes únicas, como la de Paysandú bombardeada por Brasil en 1864. "Está impresa en película de clara de huevo y bromuro de plata", dijo el historiador Abel Alexander, quien destacó el esfuerzo "a pulmón" de los empleados.

Las fotografías guardadas en el sótano son los restos de un naufragio real: en marzo de 1996 un caño roto de desagüe pluvial inundó el sótano y se destruyeron 100 mil fotos del archivo de Crítica, cuentan los empleados.

La responsable del archivo fotográfico, Miriam Casals, admite que la clasificación es una tarea casi imposible para sus nueve empleados. Atienden de lunes a viernes, entre las 13.30 y las 16.30, y copian 12 mil fotos para 2.000 visitantes por año.

Los investigadores pagan un arancel mínimo de $ 10 por diez fotos o pueden llevar el equivalente en películas y líquido revelador. Entre el pedido y la entrega pasan entre dos y cinco días, según el número de negativos.

En las salas de documentos escritos del segundo y séptimo pisos, los legajos se entregan en menos de media hora y pueden ser fotocopiados por 50 centavos.

Para que tanta memoria no corra más riesgos, los historiadores piden la urgente mudanza del Archivo hacia un lugar más seguro. Entre ellos, el titular del Instituto Ravignani de la UBA, José Chiaramonte, el director del Instituto de Historia del Derecho, Víctor Tau Anzoátegui, y otros que aman el oficio de contar el pasado.  


Algunas joyas del pasado

El Archivo General de la Nación surgió en 1884 con la nacionalización del Archivo de la Provincia de Buenos Aires, fundado en 1821.

Entre otros, contiene los siguientes textos:

 


Estracta:

Artículo de Patricio Downes, publicado en el Diario Clarín (30/06/04).

 



 
Indice Temas
Historia
Página Principal