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Historia Argentina

French y Beruti, el dúo más famoso
 


De izquierda a derecha, de arriba hacia abajo.
Patricio French.
Antonio Beruti.
Mario Paso.

  • Más videos y fotos: GonBal.

  • Patricio y Antonio son choznos -quinta generación de descendencia- de dos de los próceres más recordados de la Revolución de Mayo de 1810. En el año del Bicentenario les hacen honor a sus antepasados y mantienen viva la llama de aquel dúo que agitaba las calles en contra del Virrey y a favor de las ideas libertarias.

    Una calle, una escuela, la plaza del barrio, clubes de fútbol o álbumes de figuritas. Nombres tan conocidos como desconocidos. Próceres de patillas largas y rostro pálidos que adornan salones de acto, hospitales o ministerios.
    Patriotas: hombres más allá de los nombres. La historia no deja en claro que repartieron escarapelas celestes y blancas a porteños enfundados en trajes negros y paraguas arrancados de las oscuras aguas del contrabando.
    Pero de lo que sí hay registro es de que French y Beruti formaban una dupla explosiva, literalmente hablando. Estos “fogoneros” fueron realmente dos auténticos revolucionarios.

    Domingo French era un cartero que había participado de la defensa de Buenos Aires durante las invasiones inglesas. Junto a Juan Martín de Pueyrredón había organizado el cuerpo de milicianos de los Húsares.
    Pero a este hombre inquieto, descendiente de irlandeses, le quemaba las entrañas el fuego de la independencia y es por ello que formaba parte del bastión más radical del partido patriota o morenista.

    “French fue el primer cartero de Buenos Aires, pero no un cartero como el que conocemos en la actualidad. Era el encargado de llevar las Notas del Virrey a Montevideo o a alguno de los doce cabildos que por ese entonces había en las otras provincias.
    Además, era una persona que sabía leer y escribir, detalle importante para la época, ya que no era muy común poseer esa facultad”, explica con naturalidad y despojándose del polvo de la historia Patricio French, un Ingeniero Agrónomo de 64 años, chozno de aquel “chispero” de mayo de 1810.

    Pero, como se empecina en mostrarnos una y otra vez la historia, no puede haber French sin Beruti.
    Es por esta razón que el contrapunto de la charla lo lleva Antonio Beruti, un Ingeniero en producción agropecuaria de 53 años que no puede ni quiere ocultar el orgullo que experimenta cada vez que le nombran a su ancestro: el prócer Antonio Luis Beruti.

    “French y Beruti tienen trascendencia durante la Revolución de Mayo porque se convirtieron en el músculo de ésta. Beruti obtuvo el título de Abogado en la Universidad de Salamanca, aunque nunca ejerció porque le gustaba la carrera militar", relata Antonio.
    Beruti era un porteño que en el momento de la Revolución tenía 37 años. Abogado de profesión y militar por vocación, el joven Beruti ya sabía del manejo de las armas y hasta había formado parte de las filas de alguna formación militar al servicio de la Corona española.

    Tanto a French como a Beruti les gustaba vestirse como militares, pero con trajes que confeccionaban ellos mismos. Además, eran asiduos visitantes de los arrabales y los ranchos, y confesos adherentes a los locales nocturnos de la época.
    Es por ello que la gente los reconocía y los quería. Tanto fue así que, cuando comenzaron las invasiones inglesas, French y Beruti formaron un grupo de unos 600 hombres armados -muchos de estos de dudosa reputación- para defender la ciudad de Buenos Aires.

    Ya en 1810, French y Beruti vuelven a echar mano a estas milicias que habían conformado años antes para defender a la Ciudad de los ingleses. Bajo el nombre de "Los Infernales", estos "soldados" se paseaban por las noches montados en sus caballos y con el rostro cubierto creando una sensación de inseguridad. Entonces la gente "civilizada" evitaba salir a la calle.
    Luego de la Revolución, integran desde su creación el cuerpo de infantería llamado "de América". French es enviado por la Junta a Córdoba para ejecutar la sentencia contra Liniers, mientras Beruti pasa con el grado de Teniente Coronel a ser Gobernador de Santa Fe en 1811 y un año después es trasladado a Tucumán para cumplir allí la misma función.
    En 1813, Juan Martín de Pueyrredón, que era por ese entonces el Director Supremo, nombró a Beruti como veedor del Ejercito de los Andes, quien no sólo realizó el cruce de la Cordillera, sino que participó de la batalla de Chacabuco.
    Al regreso de esta empresa, junto al Libertador José de San Martín, Beruti se quedó en Mendoza y se casó con Mercedes Ortiz, una de las damas mendocinas, para luego abandonar el ejército. A partir de allí, pasó a ocupar cargos públicos en esa provincia como legislador. Murió en Rodeo del Medio, Mendoza, en 1842, a los 69 años.
    Pero... ¿de qué se trataba ese vínculo que unía a French y Beruti?

    ¿Por qué desde el inicio de nuestro país se habló de estos dos hombres como si fueran uno solo? La respuesta la dan sus descendientes casi al unísono:
    "Eran amigos, se juntaban desde chicos y tenían prácticamente las mismas actividades sociales, más allá de sus ideales. Es por eso que también la relación familiar entre los French y los Beruti se extendió a lo largo de la historia para llegar hasta nuestros días intacta", sostienen los choznos de los próceres.
    Y continúan: "Aunque sin French y Beruti la Revolución se hubiese llevado a cabo lo mismo, de eso no nos cabe la menor duda", rematan.

    Hay una anécdota o dato curioso que pinta de pies a cabeza la conducta temeraria de estos hombres dispuestos a todo: French era el encargado de la pirotecnia del Virreinato. Entre sus actividades se encontraba la de instalar este tipo de artefactos en las fiestas religiosas o de fin de año.
    Durante las invasiones inglesas, hizo cavar un túnel por debajo de la plaza principal de la Ciudad que utilizó para trasladar la pólvora hasta debajo del fuerte. En el caso de que éste fuera tomado por los ingleses, la orden era hacer explotar ese material.

    Mario Passo pide la palabra, como su antepasado Juan José hace doscientos años en el Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810. Este Passo, el que participa de la conversación, es el presidente de la Asociación Fundadores de la Patria y también tiene qué decir cuando de French y Beruti se habla.
    "Beruti le preguntó al Virrey: '¿Ustedes no creen que estamos con el mandato popular? Entonces toque a generala y va a ver cómo se reúne todo el pueblo en la plaza´", recrea el diálogo Passo.

    Solo tres años habían transcurrido de las invasiones inglesas que hicieron que el pueblo de Buenos Aires saliera a la calle a defender a la patria. "Estaba todo muy presente todavía", cuenta Passo. Y prosigue:
    "Cuando Beruti firma el acta en el Cabildo Abierto, lo hace por él y por 'otros 400'. Eran caudillos, jefes de manzana, jefes de barrio y, por ende, tenían apalabrada un montón de gente que los apoyaba. Una de las principales virtudes que tuvieron estos personajes como French y Beruti fue el diálogo con la gente.
    Sus roles en la Revolución son un ejemplo histórico y algo debe haber pasado para que hoy no podamos recordar a uno por separado del otro", sintetiza.

    Los patriotas se reunían en el café de Marco (ubicado en la esquina de las actuales calles Alsina y Bolívar), en las casas de French y Beruti y en la panadería de Domingo Passo (frente a la Iglesia de San Francisco).
    "French y Beruti encontraban el espacio necesario entre sus amigos y entre ellos mismos para buscar una manera de verse libres de la autoridad de un Virrey que no había sido nombrado por el Rey", expone Passo.

    Al parecer, estos dos personajes no repartieron cintas celestes y blancas, y mucho menos crearon la escarapela. French y Beruti fueron bravos, revolucionarios, independentistas hasta la médula, amigos de Belgrano y dispuestos a dar la vida por la Patria, una Patria que hasta ese momento no se sabía bien de qué se trataba, pero que ya empezaba a moldear cimientos de libertad.
     


    Herederos de próceres

    Son doscientos años de historia. Cuatro generaciones, en algunos casos, y cinco en otros. Son los descendientes de aquellos patriotas de las gestas independentistas: nietos, bisnietos, tataranietos, choznos.
    Todos ellos crearon la Asociación Fundadores de la Patria, un grupo que reúne a los descendientes de los próceres argentinos y que tiene como objetivo divulgar los ideales de los Padres de la Patria y sus conductas.
    Esta institución está presidida por Mario Passo y entres sus integrantes se encuentran descendientes de Belgrano, Rodríguez Peña, Zapiola, Matheu, Pueyrredón, Yenis Ahumada, entre otros.

    “Algunos de ellos pudieron tener diferentes opiniones sobres los métodos para alcanzar los objetivos, pero todos tuvieron un mismo método para servir a la Patria.
    Es decir que todos sirvieron y no se sirvieron de ella para perpetuarse en el poder”, manifiesta con firmeza el periodista e historiador Passo.
    Los integrantes de la Asociación coinciden en las ganas de prestar servicio y de ir por las escuelas a hablarles a los chicos sobre nuestros antepasados.

    “Queremos divulgar el espíritu que animó a los padres fundadores para luchar por su tierra”, aseguran en conjunto.
    El festejo del segundo centenario de la Revolución de Mayo fue fundamental para estos hombres y mujeres que sienten orgullo por ser parte de la historia argentina.
    “El 25 de mayo de 1810 fue el punto de partida hacia la independencia. La Revolución que se hace el 22 de mayo de 1810 -cuando se acaba con la autoridad del Virrey Cisneros- y la instalación del Primer Gobierno del 25 de mayo son un significativo avance hacia la independencia nacional”, asevera Passo.

     


    Créditos:

     



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